Respuestas de foro creadas

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  • en respuesta a: La metodología adecuada #30616

    He escogido el caso número uno porque tiene un nivel de lengua que podría hacer más fácil la comunicación puramente en español desde el inicio de las clases. Además siendo una clase particular, con un solo alumno, la interacción y el análisis de posibles errores a corregir, se hará más fácil.
    Como no tengo grandes nociones en el tema de los negocios me centraría, en una clase inicial en conocer cuáles son las necesidades más concretas del alumno. Esto sería a través del método comunicativo, que me serviría, además, para hacerme una idea del nivel que tiene el alumno.
    Una vez determinadas las áreas en las que el alumno necesitará más refuerzo y su nivel de lengua trataría de crear dinámicas de interacción comunicativa imitando casos reales. Añadiría también un refuerzo de método gramática-traducción para acercar los conceptos más difíciles del mundo de los negocios y que el alumno se pueda servir de su propia lengua para entenderlos.

    en respuesta a: La metodología adecuada #30615

    Hola,
    Tu decisión me parece muy acertada porque el caso número 3 no solo tendría una base lingüística sino también cultural, por lo que se te haría más fácil en el acto comunicativo.

    en respuesta a: La metodología adecuada #30613

    Hola Ana,
    Me ha encantado la forma tan resolutiva con la que has seleccionado los métodos que utilizarías para el caso dos. Me parecen muy apropiados dado que la situación no es muy favorable con respecto al tiempo de aprendizaje y sería fácil caer en la imposición de repeticiones para la memorización. Enhorabuena, si tus clases son así seguro que tendrás mucho éxito!

    en respuesta a: Ideas principales: ¿Qué hace único a un gran comunicador? #30483

    Encuentro precioso que alguien nos recuerde que para trasmitir lo mejor de nosotros debemos ser nosotros mismos. Es una verdad que todos sabemos pero que en general olvidamos por el miedo a no dar la talla, a ser peores que los demás. Es muy interesante cómo Javier Cebreiros con su pasión trasmite pasión, cómo motiva al resto enseñando su motivación.

    en respuesta a: Ideas principales: Comunicación, emoción y sueños #30470

    Me he emocionado con este video, lo admito. Javier Cebreiros tiene mucha razón en todo lo que dice a lo largo de los diez minutos y es gracias a la forma en que lo expone, podría estar hablando de un tema sumamente aburrido y, de la misma forma, me parecería interesante. Habla de la humildad, cualidad que no se tiene tan en cuenta en la enseñanza y que debería ser la regla principal en la comunicación profesor-alumno. También habla de que debemos ser fieles a nosotros mismo, tomarnos las cosas con pasión y no desmotivarnos por la gente que nos rodea, esos es lo que más me ha conmovido. Creo que a veces se nos olvida mostrar los sentimientos por falta de practica o porque pensamos que no van a ser bien acogidos, sin embargo gracias a este vídeo he recordado que es crucial mostrarnos tal y como somos, como seres emocionales, sin miedos a ser juzgados o rechazados. La fuerza de las emociones y los sentimientos es la más poderosa y generalmente se nos olvida.

    en respuesta a: Reflexiona II: cómo no debe ser un profesor #30465

    He tenido varios profesores que me han marcado de forma negativa a lo largo de mi vida. De algunos he podido sacar conclusiones positivas, dándole la vuelta aquello que me transmitían, y de otros he llegado a influenciarme y desmotivarme. No puedo decir el porqué de cada una de las experiencias con estos profesores, que en aquel momento considere malos, pero sí que puedo decir que todos ellos tenían en común la falta de empatía y de humildad. Creo que si comunicaban con emoción, en algunos casos emociones más positivas que en otros, pero en general no dejaban brotar las emociones de tal manera que llegaran a los alumnos.
    Me viene a la cabeza el caso de mi profesor de filosofía de 2º de bachillerato, quien además era el tutor de mi clase. Este hombre parecía tener mucha pasión por la filosofía pero ningún interés por hacer que nosotros la entendiéramos. Era un hombre que gritaba mucho y que se desesperaba cuando no entendíamos algún concepto. No entendía que su modo de transmitir nos quitaba el interés por entenderle y que eso hacía que la comunicación se fuera difícil. Lo cierto es que en segundo de bachiller yo era muy mala alumna, estaba desmotivada con los estudios porque no les encontraba sentido, además era un momento en el que debía decidir qué carrera estudiar y no tenía ni la más mínima idea. En el último cuatrimestre, antes de la selectividad, tuvimos una tutoría con este profesor y, de forma amenazante, nos repitió que aquellos que habíamos suspendido muchas asignaturas a lo largo del curso, teníamos muy pocas opciones de llegar al examen de selectividad y que seguramente debíamos repetir curso. En un momento que pareció estar más cercano que nunca, me pregunto que qué pretendía hacer yo en el futuro. Le dije que aprobaría todas las asignaturas y que estudiaría filosofía en Madrid. El hombre, con ningún tipo de tacto ni de empatía, me dijo que no aprobaría las 6 asignaturas que llevaba suspensas de todo el curso y que, además, si estudiaba filosofía me volvería loca y volvería locas a las personas de mi entorno. Un mes más tarde, en la entrega de notas del último día de curso, el profesor separo los papeles de las notas en dos grupos, primero repartió las de las personas que aprobaban y podían presentarse a la primera convocatoria de selectividad y segundo las personas que debían repetir los exámenes para poder hacer la segunda convocatoria de la selectividad. Yo estaba dentro del primer grupo y cuando dijo mi nombre toda la clase empezó a aplaudir y se creó una especie de festival. Está fue una de las veces que más esfuerzo e invertido en aprobar y no fue gracias al profesor, sino gracias a la motivación de demostrar que puedo conseguir lo que me proponga.
    Esta anécdota me sirvió en aquel momento y me sirve, junto a otras vivencias con profesores malos, para ver que como personas, no solo como docentes, debemos respetar a los demás y ponernos en su lugar antes de juzgarlos. Que desmotivar no sirve de nada, es mejor dar impulsos positivos que negativos, ya que eso también nos ayuda a nosotros mismo. Creo que un alumno, da igual lo joven que sea, tiene que pasar sus propios procesos y aprender de sus propios errores, por eso nosotros, como profesores, debemos alentar para ayudarles a ver que la motivación y la fuerza para conseguir sus objetivos está en ellos y que nosotros estamos ahí para guiar.

    en respuesta a: Reflexiona I: cómo ser un buen profesor #30424

    Hola a todas y a todos,
    Siempre he pensado que nunca llegaría a ser profesora, ya que para mí esta disciplina requiere de ciertas responsabilidades sin las cuales sus objetivos carecen de sentido. Esta conclusión me llegó gracias a las diferentes experiencias con profesores, tanto las buenas como las malas, que he tenido a lo largo de mi vida.
    De las malas experiencias con profesores pude entender que una persona, a pesar de estar perfectamente cualificada, debe cumplir ciertas características para ser considerado educador o, lo que es lo mismo, los malos profesores son personas que probablemente han estudiado mucho y saben mucho pero no tienen la capacidad suficiente para comunicar y transmitir su sabiduría. De las buenas aprendí que la voluntad de enseñar y traspasar el conocimiento a los alumnos tiene que ver con la actitud. Estas personas demuestran tener carisma a través de la seguridad y el interés en lo que hacen. Son personas, estas últimas, que contagian su actitud al alumnado y que consiguen hacer que el aprender tenga sentido.
    Ahora que ya he sido profesora unas cuantas veces, tomo como ejemplo e inspiración la actitud y el saber hacer de los profesores que han marcado mi vida de forma positiva y trato de fijarme en los errores que cometieron los profesores que no supieron cómo hacerlo para no caer en ellos.

    en respuesta a: El Instituto Cervantes en el mundo #9037

    No tengo cerca ninguna sede del Instituto Cervantes, ya que vivo en La Reunión, que aunque pertenece a Francia, es una isla del índico cerca ce Madagascar y resulta que no existe ninguna sede en la parte sur del continente africano.

    en respuesta a: Pasaporte lingïístico #8948

    Hola,
    Mi nombre es Jone y vengo del País Vasco. Por el momento hablo siete lenguas pero me encantaría estudiar alguna más en el futuro. Mi lengua materna es el español y domino el euskera en un nivel C1 ya qué, a pesar de no ser mi lengua del día a día, realicé mis estudios de primaria y secundaria en este idioma. Manejo el inglés con fluidez, tanto de forma hablada como escrita, y tengo intención de presentarme al examen de nivel B2 este año. Aprendí italiano de forma autodidacta leyendo libros, viendo películas y escuchando música, cuando tenía 14 años, y desde entonces he tenido la oportunidad de practicarlo de forma escrita y hablada gracias amigos y otras personas que he ido conociendo durante mis viajes y estancias en el extranjero. Por ahora no tengo la intención de realizar ningún examen que justifique mi conocimiento de la lengua italiana, pero supongo que de hacerlo intentaría examinarme de un nivel B2. El año pasado estuve viviendo en Lisboa durante 8 meses y tuve el placer de aprender la lengua portuguesa, la cual se ha convertido en mi favorita hasta la fecha. Esta lengua tiene dos pruebas de nivel importantes, la del portugués de Portugal y la del portugués de Brasil, las cuales se diferencian bastante entre si. Puesto que últimamente me he acercado más a la cultura brasileña y he tenido la oportunidad de conocer, y practicar, la forma de habla de este país, he decidido prepararme para realizar el examen oficial de nivel B2 de lengua portuguesa de Brasil. En mi carrera universitaria estudié el alemán hasta conseguir un nivel C1, pero el aprendizaje de otras lenguas y la falta de uso, han hecho que en estos momentos tenga que volver a plantearme seguir estudiándolo, aunque el aprendizaje es una tarea que no acaba nunca, ni en el campo de las lenguas, ni en ningún otro campo de conocimiento. Por último, en la universidad llegué a tener un nivel B2 de lengua francesa, pero no considero que este nivel fuera del todo real, ya que siempre tuve muchas dificultades para hablar el francés. Sin embargo llevo 5 meses viviendo en la isla de la Reunión y, gracias ha una inversión lingüística total, mi nivel de lengua ha mejorado tanto que estoy planteándome realizar la prueba del C1.
    Por el momento tengo suficiente trabajo con el perfeccionamiento de todos los idiomas que hablo, incluido el español, pero no descarto ponerme a estudiar griego en un par de años.

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